Sobre Mi
Mi nombre es Dayana y
esta es mi historia
"La palabra que tanto me hería en el pasado,
hoy forma parte de mi marca porque he sanado".
Toda mi vida fui gordita pero llegue a un nivel de obesidad significativo en el 2016, meses después de haber nacido mi hijo.
Sinceramente, mi cuerpo gritaba lo que yo cargaba por dentro.
Estaba gorda y deprimida.
Y ya ni tenía la fuerza de disimularlo.
El tocar fondo emocionalmente, al darme cuenta de que mi vida no estaba funcionando, fue doloroso y aterrador.
Especialmente después de tres viajes a emergencias por presión arterial disparada.
Dos de ellos en ambulancia, nada más y nada menos que desde mi lugar de trabajo.
(¡que vergüenza!)
Pero no fue hasta que hice las paces conmigo y decidí amarme incondicionalmente que pude encontrar MI solución.

Comencé con 250 libras, preocupada por mi salud, en talla 20 de pantalón, deprimida pero con la esperanza de poder cambiar mi situación.
El primer mes perdí 20 libras pero desde que terminé mi dieta de las cuatro fases y me dijeron "ya puedes comer de todo", en el segundo mes sólo liberé 4 libras y me asusté.
Es cuando decido comenzar a compartir mi proceso de transformación en Instagram sin saber que estaba iniciando el proceso más profundo de auto conocimiento que había experimentado en toda mi vida.
Yo creía que todo se solucionaría cuando "fuera flaca" pero la verdad es que no pasó así.
Aún cuando dejé de ser plus size y me sentía la mujer más bella del mundo, esa misma noche estaba sin poder dormir, ansiosa y deprimida, despertando la próxima mañana con la realidad de que yo no sabía vivir, simplemente sobrevivía.
Pesas, Control de Porciones, Journaling y un año completo de estudios después descubrí el propósito mayor de mi proceso.
Yo tenía claro que no quería quedar blandita después de mi cirugía bariátrica y aprendí a amar el entrenamiento de pesas.
Me eduqué sobre la forma más saludable de comer para un paciente bariátrico.
Controlé porciones.
Aprendí a elegir alimentos de calidad pero también a estar consciente de mis emociones.
Busqué ayuda. Hice terapia. También hice Coaching.
Después me certifiqué como Coach en la Psicología de la Alimentación donde aprendí a descubrir la razón emocional detrás de mi peso para liberarme de ese sufrimiento pero también para apoyar a otros a hacer lo mismo.
Hasta lograr tomar otra valiente decisión: renunciar a mi carrera como economista en una institución financiera de mucho prestigio donde tenía una carrera profesional de más de 17 años.

Solté toda una vida para construir un sueño.
Aquí comienza mi camino como emprendedora. Recuerdo esos días, a mediados del 2019, cuando se me ocurrió crear una herramienta para ayudar a los pacientes bariátricos como yo a aprender a comer para cuidar su cirugía más allá de su luna de miel bariátrica.
Con mucho miedo y con pocos recursos, investigué, diseñé y mandé a producir la primera edición del Plato Bariátrico Gordita Fit que salió a la venta en diciembre 2019.
En el 2020, necesitando un espacio seguro dónde compartir los retos, los logros y los aprendizajes del caminar bariátrico inauguró mi primer grupo de apoyo para mujeres que estaban cansadas de luchar con el peso y el auto rechazo.
En el 2021, buscando solución al tema de que no había una proteína en el mercado que me gustara, nace mi tienda La Casa del Bariátrico.
Lo que comenzó como ventas por WhatsApp luego se convirtió en un Ecommerce y posteriormente en tienda física.
Plato Bariátrico, Grupo de Apoyo, Certificaciones, Tienda Especializada, dos empresas, Miembro Internacional ASMBS, Premio Fondo de Capital del Departamento de Estado de Estados Unidos, Habilitaciones y Acuerdos.
Pero nada es perfecto.
A mediados sufro la pérdida de mi padre como consecuencia de un cáncer que regresó agresivamente y aunque luchamos con todas nuestras fuerzas, perdimos la batalla.
Ese gran duelo que intenté superar haciendome la fuerte además de caer en exceso de trabajo, me hicieron perder el enfoque en mi propio bienestar y poco a poco fui abandonando los hábitos del éxito bariátrico.
En el 2025 me ví con 20 libras de más y en la consulta anual con mi cirujano bariátrico recibo la sugerencia de iniciar tratamiento con GLP1.
Pero mi resistencia a dejar de comer lo que me daba la gana y mi tendencia a esconder el estrés que me estaba provocando un proyecto específico me hizo ignorar el consejo.

La resistencia fue real y se disfrazó tan bien que me tomó un año completo el darme cuenta.
No fue hasta un año después y 10 libras más que finalmente pude reconocer que mi enfermedad llamada Obesidad estaba haciendo lo que hace mejor: regresar.
Y aquí me encuentro hoy: compartiendo nuevamente mi proceso de pérdida de peso.
Esta vez haciendo uso de una nueva herramienta de la ciencia médica para ayudar a mi cuerpo.
Pero, nuevamente, también haciendo el trabajo emocional de salir del escondite y volver a hacer lo que llena mi alma:
ayudar a mujeres valiosas a encontrar paz dentro de ellas mismas con todos sus temas de peso.
Dios me permite hoy modelar con el ejemplo que la clave del camino bariátrico es entender que no se acaba cuando rebajas y que necesitas hacerte una sola promesa que no puedes dejar de cumplir y es que:




